viernes, 19 de diciembre de 2014

Te deseamos felicidad para cada momento de tu vida






Como cada año por estas fechas quizás empieza a surgir dentro de nosotros un sentir diferente, como más cálido, amable y amoroso.  Seguramente  es porque se acercan unas fechas, que por tradición, son muy especiales para la sociedad occidental.  Tienen un significado muy profundo relacionado con el amor incondicional.   Y aunque intentemos evitarlo, escabullirnos o hacer cosas diferentes,  este sentimiento nos inunda y despierta lo mejor que hay en nosotros y nos sentimos super bien...!!!  Nuestras perturbaciones mentales y nuestro ego se vuelven más suavitos, más pequeñitos... ´Podemos sentir que hay luz dentro de nosotros...  Pero este tiempo de la navidad es tan corto..., a penas un par de días y ya nos volvemos tan "xungos" como antes. ¿ Pero, por qué no podemos disfrutar de este mismo sentir cada momento de nuestras vidas ?


Un maestro budista llamado Shantideva, que vivió más o menos en la edad media, dijo:


"Los enemigos como el odio y el apego 
carecen de piernas, brazos y demás miembros,
y no tienen coraje ni habilidad,
¿cómo entonces han conseguido convertirme en su esclavo?

"Porque mientras moran en mi mente 
me perjudican a su antojo
y yo, sin enfadarme, los tolero con paciencia
cuando en realidad no debería ser paciente con ellos"

"Normalmente, consideramos que las personas que nos perjudican son nuestros enemigos, pero nuestros verdaderos enemigos son las perturbaciones mentales que moran en nuestra mente, como el odio o el apego.  Aunque carecen de cuerpo físico y no van aramadas, tiene el poder de controlarnos y nos dañan constantemente, y si somos pacientes con ellas, no se irán, nos perjudicarán más."



viernes, 5 de diciembre de 2014

¿Qué son las perturbaciones mentales?




No creas que solo los que están en los manicomios  son los mentalmente perturbados.  Todos, sin excepción, padecemos la enfermedad de las perturbaciones mentales.

El motivo por el que no hay paz en nuestra vida es porque no hay paz en nuestra mente y el motivo por el que no hay paz, claridad o lucidez en nuestra mente es porque está eclipsada por las perturbaciones mentales.

Una perturbación mental se define como una mente, un pensamiento,  que surge debido a una  creencia en algo que no es real, que no es verdad y cuya función es turbar la mente y descontrolarla.  

El apego es una perturbación mental.  Un ejemplo de apego es cuando nos enamoramos y exageramos las cualidades de nuestra pareja.  Estaríamos enganchados a ella las 24 horas del día porque la sentimos como algo excepcional.  Estas cualidades normalmente no son reales y cuando con el tiempo nos damos cuenta, creemos que nuestra pareja ha cambiado, pero en realidad no ha cambiado, sino que nos habíamos enganchado a unas cualidades no existían realmente, las había exagerado la mente.  Entonces sufrimos porque nada es como habíamos creído.  Esto es una perturbación mental. Otro ejemplo de apego y de perturbación mental es pensar que con el último modelo Iphone, voy a ser el más feliz, el más guay.  Poco dura esta sensación.  Al cabo de un tiempo, posiblemente poco, esta sensación de falsa felicidad se transforma de nuevo en la misma necesidad insaciable de sentirnos en paz que teníamos antes de comprarlo, y que nunca va a llegar, porque estamos  fundamentado nuestra felicidad en una creencia falsa: ¡ con el último modelo de Iphone voy a ser más feliz!  Nos pasamos la vida haciendo esto con todo y por esto nunca llegamos a disfrutar de verdadera paz. ¿Puedes empezar a darte cuenta que la paz no está a fuera de la mente?

Mi maestro Geshe Kelsang Gyatso en su libro “Comprensión de la mente” dice:

“Si no tuviéramos perturbaciones mentales, sólo experimentaríamos paz y satisfacción.  Cuando nuestras perturbaciones mentales, como el odio, los celos o el apego, permanecen adormecidas, la mente se mantiene relativamente apacible y satisfecha, pero en cuanto se manifiestan con fuerza, se trastorna, como cuando una repentina tormenta rompe la serenidad del mar.  Aunque disfrutemos de buena salud física, cuando las perturbaciones mentales se manifiestan, nuestra mente se siente incómoda.

Podemos observar la mente de cerca a lo largo de un día para comprobar que tipo de mentes generamos más a menudo: perturbaciones mentales, mentes neutras o apacibles.  Si no nos adiestramos en el Dharma (las enseñanzas que impartió Buda sobre la mente y la meditación), es muy posible que las mentes neutras o alteradas excedan en número a las apacibles.  Debemos aumentar la duración de las mentes apacibles hasta mantenerlas durante todo el día.  Cuando lo hayamos conseguido podemos intentar de hacerlo durante dos días y seguir practicando de este modo hasta lograr disfrutar de tranquilidad en todo momento.  Finalmente alcanzaremos la paz permanente de la liberación y, como no tendremos perturbaciones mentales, nada podrá trastornarnos.

La única manera de alcanzar la paz permanente de la liberación es cultivando y aumentando las mentes apacibles.  ¿Por qué nos resulta tan difícil mantener una mente tranquila?  Porque padecemos perturbaciones mentales.  Los problemas externos no pueden alterar nuestra mente, a no ser que al experimentarlos generemos perturbaciones mentales.  Si reaccionásemos correctamente, ni siquiera nuestros enemigos conseguirían turbar nuestra tranquilidad”.




jueves, 13 de noviembre de 2014

La ley del karma





La ley del Karma dice que cada acción que emprendes, sea física, verbal o mental, tiene un efecto similar.  En la sabiduría popular nos tropezamos con ella constantemente con la frase:  "lo que siembres recogerás".  La energía que generas con tus acciones no se detiene jamás, se proyecta en la eternidad hasta que produce su efecto, que será similar a la causa que lo ha producido.  Si siembras castañas no obtendrás limones... 

Lo más importante de esta sabiduría es que te hace responsable de tus actos, impidiéndote culpabilizar a otros por lo que te suceda.  El complejo entramado del karma provoca todas  tus desdichas y placeres, pero no por culpa de los demás sino porque vuelve la energía que en un momento habías generado.  Esto no se limita solamente a esta vida sino que se proyecta al infinito.  Es como si lanzases un martillo al aire y te olvidases de él.  En un momento u otro, por la fuerza de la gravedad del martillo tiene que bajar.  Si éste te da en la cabeza, no puedes empezar a culpar a los demás por el simple hecho de que no te acuerdas de que lanzaste el martillo al aire en un momento dado de tu existencia.  Las desgracias que te ocurren, quieras o no, aunque sea duro reconocerlo, (el ego se rebela), tienen su causa en ti mismo, en tu propio contiuno mental.  Por tanto, tu dedo ya no puede señalar a nadie, ya no puedes odiar a nadie, ya no hay nadie para culpar de tu desgracia por muy duro que sea, no puedes utilizar una ley universal como la de causa y efecto para lo que a ti te convenga, sería muy poco honesto por tu parte.

Si lo piensas bien, lo analizas, verás que no puedes mover un átomo de una parte del universo sin que esto repercuta en todo el universo.  El átomo no es más que energía, nuestro pensamiento no es más que energía y nuestra acción proviene del pensamiento, por tanto todo, absolutamente todo lo que hagamos o pensemos va a tener una consecuencia en el universo.  Lo creamos o no es una cuestión de pura lógica, de pura ciencia sutil. Algunos científicos que experimentaron con partículas subatómicas descubrieron que no podían manejar estas partículas sin que su pensamiento influyera en el comportamiento de las mismas.  Algunos de estos científicos proclaman que las propiedades de las partículas nucleares no son más que creaciones de sus propias mentes, que de hecho, las partículas no tienen propiedades independientes de las mentes de quienes las observan.  Esto presupone que, en el mundo de las partículas, la mente que percibe la realidad, de hecho la crea.

Partiendo de esta base podríamos decir que nuestra mente ha creado lo que percibe, ¿no?.  Entonces por la misma regla podemos considerar nuestra mente totalmente interdependiente de lo que ocurre "fuera" de nosotros.  Consecuentemente esto nos lleva de nuevo a la ley de causa y efecto y al hecho de hacernos responsables a nosotros y a nuestra mente de todo lo que nos ocurre, bueno y malo. 

Relacionando todo esto con nuestra actitud egoísta,  piensa que el ego no puede traerte nada bueno ya que todo lo malo que te ocurre: parejas rotas, celos, robos, violencia, enfermedad...  Viene de una actitud egoísta del pasado. Y todo lo bueno que te ocurre viene de abandonar esta actitud. !Que energía más maravillosa puede volvernos del hecho de amar a los demás . Y que energía más negativa puede volvernos de dar rienda suelta a nuestro odio, rabia, o a cualquier otra mente perturbada!

¡Afortunadamente puede existir una salida de este continuo!  

Tienes que reconocer que esta energía viene de tu propio continuo mental. Que fue creada en el pasado quizás con consecuencias dañinas para otros seres.  Ahora tienes la oportunidad de purificarla, de limpiarla, aceptando cualquier sufrimiento como retribución a las acciones negativas que se cometieron en el pasado debido a las perturbaciones mentales generadas por el odio, el apego o la ignorancia.  Aceptarlo de corazón y con agradecimiento hará que cualquier sufrimiento se pueda sentir como aprendizaje y no como pesada carga y que además pierda sus potenciales para volver a repetirse.

Me gusta verlo así:  si en mi vida personal hago daño a alguien, me doy cuenta de ello y me arrepiento,  me hace muy feliz poder reparar o compensar el daño que he causado.   Con el karma pasa lo mismo pero a gran escala.