miércoles, 3 de julio de 2013

Meditación con mantra



Comienza tu práctica estabilizando el peso de tu cuerpo siempre en el borde frontal de los huesos de los glúteos con los huesos frontales de las caderas un poquito más adelantados que los de los glúteos.  Puedes sentarte sobre un soporte de meditación con las piernas cruzadas,  en este caso debes asegurarte de que las rodillas siempre queden más bajas que los huesos de los glúteos, si no tu columna se irá colapsando. También puedes sentarte en un banquito de meditación o en una silla, teniendo en cuenta lo que acabo de decir sobre los huesos de los glúteos.  Permite a tu columna expresar naturalmente su verticalidad quedando la cabeza neutral al final de la misma.  Tu espalda baja y glúteos deben quedar tan relajados como sea posible.  Los ojos suavemente cerrados.  Hay músculos en tu cuerpo que no tienen por qué estar tensos durante esta práctica.  Estos músculos son los de los pies y las piernas, los que cruzan por el interior de la pelvis, los brazos, manos y hombros, los de la cara y el cuero cabelludo y el suelo pélvico. Suaviza también el pecho y el abdomen.

En esta primera parte tienes que sentir las sensaciones generadas por el cuerpo tan clara, directa y continuamente como puedas invitando a todos los músculos, que no sean necesarios para mantener la verticalidad, a relajarse profundamente, permitiendo a la inteligencia de la mente  reconocer la diferencia entre suavidad y dureza, relajación y tensión.  Ya me he referido a estos músculos en el párrafo anterior.   No debes moverte en la medida de lo posible.  Si sientes un dolor o una tensión en alguna parte del cuerpo simplemente siéntela hasta sus últimas consecuencias pero no la muevas,  si el cuerpo tiene que hacer algún ajuste lo va a hacer desde su propia inteligencia sin la intervención de tu mente.

Mientras invitas a tu cuerpo a relajarse profundamente debes dejar ir cualquier habilidad de la mente por imaginar, crear fantasías, esperanzarse o deprimirse, manipular o controlar, debes dejar ir cualquier habilidad de la mente que no sea simplemente reconocer lo que está sucediendo en tu cuerpo, distinguiendo entre suavidad y dureza, relajación o tensión. 

Quizás en el momento en que te sientas profundamente relajado puedes usar un mantra.  Mantra significa protección de la mente.  Es una protección, por una parte, porque no permite que tengas más pensamientos que el propio mantra y por otra, porque el mantra debe evocar algo positivo en tu mente, cosa que la protege de los pensamientos negativos y sus desagradables consecuencias.  Mi mantra favorito es: “MUCHO AMOR o AMOR” pero puedes usar cualquier palabra que para ti tenga el poder de atraer tu atención de una manera bella y positiva, evocando en ti sensaciones placenteras y gozosas.

La manera de trabajar con el mantra es muy intuitiva.  Puedes empezar por recitarlo verbalmente, flojito y muy despacio, únicamente audible para ti.  Disfruta de escuchar tu voz cada vez que lo pronuncias hasta que llene tu mente de su sonido e incluso de su significado oculto.  El significado no es algo que debas buscar intencionada e intelectualmente, simplemente se revelará cuando practiques con el mantra, te relajes y disfrutes profundamente. A modo de ejemplo, si usas "AMOR" como mantra, posiblemente te llegue a revelar que realmente no te quieres como creías y posiblemente te revelará también las maneras que tienes de maltratarte continuamente. Quizás te revele que si haces esto contigo es posible que también lo hagas con los demás. Si continuas con la práctica, sentirás que a medida que lo vas repitiendo verbalmente, de forma natural se vuelve una recitación mental. Deja que siga así....



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