lunes, 9 de septiembre de 2013

Causa y efecto



La ley del Karma dice que cada acción que emprendes, sea física, verbal o mental, tiene un efecto similar.  En la sabiduría popular nos tropezamos con ella constantemente con la frase:  "lo que siembres recogerás".  La energía que generas con tus acciones no se detiene jamás, se proyecta en la eternidad hasta que produce su efecto, que será similar a la causa que lo ha producido.  Si siembras castañas no obtendrás limones... 

Lo más importante de esta sabiduría es que te hace responsable de tus actos, impidiéndote culpabilizar a otros por lo que te suceda.  El complejo entramado del karma provoca todas  tus desdichas y placeres, pero no por culpa de los demás sino porque vuelve la energía que en un momento habías generado.  Esto no se limita solamente a esta vida sino que se proyecta al infinito.  Es como si lanzases un martillo al aire y te olvidases de él.  En un momento u otro, por la fuerza de la gravedad del martillo tiene que bajar.  Si éste te da en la cabeza, no puedes empezar a culpar a los demás por el simple hecho de que no te acuerdas de que lanzaste el martillo al aire en un momento dado de tu existencia.  Las desgracias que te ocurren, quieras o no, aunque sea duro reconocerlo, (el ego se rebela), tienen su causa en ti mismo.  Por tanto, tu dedo ya no puede señalar a nadie, ya no puedes odiar a nadie, ya no hay nadie para culpar de tu desgracia por muy duro que sea, no puedes utilizar una ley universal como la de causa y efecto para lo que a ti te convenga, sería muy poco honesto por tu parte.

Si lo piensas bien, lo analizas, verás que no puedes mover un átomo de una parte del universo sin que esto repercuta en todo el universo.  El átomo no es más que energía, nuestro pensamiento no es más que energía y nuestra acción proviene del pensamiento, por tanto todo, absolutamente todo lo que hagamos o pensemos va a tener una consecuencia en el universo.  Lo creamos o no es una cuestión de pura lógica, de pura ciencia sutil. Algunos científicos que experimentaron con partículas subatómicas descubrieron que no podían manejar estas partículas sin que su pensamiento influyera en el comportamiento de estas partículas.  Algunos de estos científicos proclaman que las propiedades de las partículas nucleares no son más que creaciones de sus propias mentes, que de hecho, las partículas no tienen propiedades independientes de las mentes de quienes las observan.  Esto presupone que, en el mundo de las partículas, la mente que percibe la realidad, de hecho la crea.

Partiendo de esta base podríamos decir que nuestra mente ha creado lo que percibe, ¿no?.  Entonces por la misma regla podemos considerar nuestra mente totalmente interdependiente de lo que ocurre "fuera" de nosotros.  Consecuentemente esto nos lleva de nuevo a la ley de causa y efecto y al hecho de hacernos responsables a nosotros y a nuestra mente de todo lo que nos ocurre, bueno y malo. 

Entonces, relacionando  todo esto con nuestra actitud egoísta;  que efecto puede traernos el hecho de amar a los demás ??? Y qué puede retornar de dar rienda suelta a nuestro egoísmo ???


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