Sobre mi




La Profesora 
Isabel Ferriol

Mi inmersión en el YOGA empezó desde muy pequeña, ya que mi padre vino a este mundo con ciertos dones parecidos a los que los antiguos yoguis desarrollaban con la práctica del HATHA YOGA. Estas habilidades le llevaron a interesarse por la búsqueda espiritual, siendo uno de sus caminos preferidos el  del RAJA YOGA o yoga mental.  Así que mi vida  siempre ha estado teñida de este color.

A pesar de tener el yogui en casa,  hasta 1994 no entré en contacto con la práctica formal. Por aquella época mi pareja se había apuntado a clases de yoga en una de las dos escuelas que había en Palma, el centro Satyananda. Recuerdo que él no paraba de hablarme de lo bien que le sentaban las clases. Recuerdo que por aquella época estaba pasando por una profunda crisis de sentido y estaba encantado con el yoga. De hecho iba cada día.  Finalmente me convenció para que yo me apuntara también. Íbamos cada día a la clase de las 20,30h cuando ya habíamos concluido todas las faenas. La recuerdo como una época entrañable.  El centro estaba ubicado en el casco antiguo, concretamente en la calle agua.  Era un segundo piso de un edificio antiguo, por supuesto sin ascensor, y un poco destartalado.  Recuerdo que durante el tiempo que estuvimos yendo a clase,  uno de los techos de una de las salas se había caído o algo así.  Afortunadamente el evento no trascendió. Se arregló y no se habló más del tema.  

El profe era un swami.  Se llamaba Shudhananda.  Era muy exótico y atractivo, con un gran magnetismo personal.  Muchas veces, después de la clase nos quedábamos charlando con él.  Bueno, más bien era él el que charlaba con nosotros.  Nosotros solo escuchábamos super interesados las enseñanzas que nos intentaba transmitir.  La verdad es que gozábamos mucho de escucharle aunque no entendiéramos más de la mitad de lo que decía.

Recuerdo que las clases estaban abarrotadas.  Nadie tenia esterilla de yoga, yo creo que ni las conocíamos.  Todos practicábamos sobre  una manta doblada que servía,  además de para la práctica postural,   de cojín de meditación.  El espacio entre las personas era mínimisimo.  De hecho, en muchas ocasiones todavía teníamos que doblar la manta un poco más para caber todos.  

Lo que nunca olvidaré de aquella época era la música de los Dire Straits que venía del bar de abajo, sa Font, sonando a toda máquina durante la práctica.   Pero a pesar de todos estos "obstáculos" nunca los consideré como tales. Estaba tan entusiasmada con mi práctica que a penas prestaba atención a lo de afuera.  Aquella época duró unos 3 o 4 años, hasta que el centro se desvaneció. 

Durante los años posteriores continué de manera autodidacta y recibiendo variadas formaciones de yoga hasta el año 2005, en el que conocí el método de enseñanza yoga dinámico.  En aquel año mi pareja y yo asistimos a un seminario  que impartía Godfrey Devereux  en Málaga y que había organizado José Luis Cabezas.  Fue en este curso cuando los pilares que sostenían la rígida versión del  yoga, con la que había convivido desde el comienzo, se derrumbaron y se hicieron añicos.  Y lo agradezco profundamente,  ya que este evento dio paso a una nueva visión del yoga como método de auto indagación, convirtiéndose,  de repente, en una práctica mucho más profunda, respetuosa, terapéutica y transformadora de lo que había sido jamás.  

Quedé impactada por la claridad, simplicidad y efectividad del método de enseñanza, por lo que no dudé ni por un momento en empezar a formarme en el método. Así,  desde aquel mismo año,  empecé a asistir a más talleres con Godfrey Devereux y organizando cursos en Palma con José Luis Cabezas.  

En 2006 fui inciada en Kriya Yoga directamente por el maestro Shibendu Lahiri, nieto del famoso Lahiri Mahasaya y en la tradición de Reiki.

En 2007 se organizó la primera formación en España del método de enseñanza yoga dinámico impartido  directamente por Godfrey Devereux.  Fue un año intenso de viajes a Madrid. Y así,  casi sin darme cuenta, las 500h de formación concluyeron en  2008 obteniendo el título de Profesora.

A lo largo de estos años de estudio y práctica de yoga también me sumergí en la meditación budista.  Fueron también unos años apasionantes y  de un valor incalculable.  Mi pareja y yo tuvimos la fortuna de organizar charlas y retiros para Kelsang Tharpa, un monje budista de la tradición Kadampa que aterrizaba en Palma cada 15 días.  Entre los años 1997 y 2000 organizamos multitud de eventos con él.  Finalmente, tras estos años de estudio,  el grupo más asiduo y comprometido,  asentó las bases para crear lo que en la actualidad es el Centro de Meditación Kadampa Potala. 

Una de mis pasiones es enseñar. Disfruto viendo como mis alumnos mejoran no solo a nivel físico sino también a nivel conciencial.  Yoga dinámico es una experiencia fabulosa porque te da las herramientas para entender el funcionamiento del cuerpo y de la mente de una manera fácil, inclusiva, sin conceptos, directamente desde el sentir.  

Actualmente imparto las clases presenciales y dirijo  Nirodha a tiempo completo.  










Yoga, pilates, meditación o mindfulness en Palma de Mallorca · C/ Antoni Lliteres, 4 bjs. La    Vileta · 07013 Palma de Mallorca · nirodhayoga@gmail.com · tel· 601 272 640


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias! Tu opinión es muy valiosa :)